| LA
ISLA
Los fenómenos geológicos que han dado origen a la
formación de la isla de Capo Passero se enchufan en un contexto
de acontecimientos geo-dinámicos que, partiendo del Cretáceo
superior para llegar hasta hoy en día, tienen a interesado
buena parte del área sudeste siciliana. La morfología
evidencia una fuerte variabilidad en la extensión de su superficie,
presentando elementos volcánicos y calcáreos. Las
atentas observaciones de naturaleza bio-estratificada y estructural
han estado de auxilio por la interpretación de los fenómenos
geológicos que la han creado. En épocas remotas toman
vida hechos efusivos submarinos que ponen punto final, en el área,
a la sedimentación caracterizada por aguas profundas. Al
principio del Maestrichtiano, acabada la fase efusiva, retoma la
sedimentación, esta vez calcárea, a causa de la disminución
de profundidad de la presa debida a las coladas submarinas. El fin
de la sedimentación lleva a la emersión del área,
que en el complejo, excepto algunas formaciones calcareniti, ya
no ha sido cubierto por el mar. Actualmente la isla presenta un
largo de m. 1200 y un ancho de m. 500. Ella se eleva sobre el nivel
del mar de m. 1 sobre la parte occidental, de más allá
de m. 22 sobre el punto en que surge el Castillo. Presenta una extensión
de kmq 2,875. La distancia que la separa de la costa está
de acerca de m. 250.
VEGETACIÓN
La isla de Capo Passero presenta una vegetación de tipo herbáceo
y arbustivo típico de la mancha mediterránea, con
matas sempervirentes alternadas a prados áridos y terofite.
El garica a palma enana, Chamaerops humilis, ocupa gran parte de
la superficie de la isla. La variedad de la vegetación depende
de los muchas situaciones ecológicas presentes en el territorio.
A Norte, dónde la costa se presenta alta y rocosa, se puede
observar una vegetación caracterizada por la presencia de
especie alofile rupicole entre los que el Hinojo marino (Crithmum
maritimum), Statice (Limonium virgatum), Achicoria espinosa (Cichorium
spinosum) el Salicor (Arthrocnemum glaucum), el Frankenia (Frankenia
hirsuta) y la hierba cruz (Valentia muralis). A sur, donde son presentes
sutiles cordones y duneti, que devuelven la costa baja y arenosa,
notamos un conjunto de plantas amantidella arena, con poco pero
significativas especies cuál la Cizaña de las playas
(Agropyronjunceum mediterraneum) el Ravastrello marítimo
(Cakile maritima) la Azucena marina (Pancratium maritimum) el Alhelí
salvaje (Matthiola tricuspidata) y luego todavía el Salsola
(Salsola Kali) y el Euforbia (Euphorbia paralias). Dónde
paulatinamente la duna se consolida toma pie la vegetación
psammofila, como, el Esparto punzante (Ammophila arenisca). En el
retroduna se establecen especie como el Arisaro (Arisarum vulgare)
la Sandía asnina (Ecballium elaterium) el Mandragora (Andracola
autumnalis) y la Filigrana (Lobularia maritima).
AVIFAUNA
El pequeño islote de la isla de Capo Passero a menudo es
el único arribo de ave de paso, y por tal motivo es un óptimo
punto de observación que considerar. Más de 130 especies
sobrevuelan y estacionan en las cercanas zonas costeras: Garza cenicientos,
Germanos reales, Marzaiole, Garzette, Albatros, Gaviota y al principio
del verano también el "caballero de Italia" que
nidifica en los pantanos. El mayor interés pero es despertado
por las especies no acuáticas con su extraordinaria variedad
de formas y colores. Están presentes en los meses primaverales
Perdices, Tórtolas y Cucos, que emigran en centenares de
individuos con un flujo casi continuo. Los visitadores más
dichosos pueden darse con bandadas de Flamencos rosas, o, en la
estación fría, en algunos ejemplar de Cisne real;
entre los rapaces es señalado el Halcón de pantano.
Por cuánto concierne la fauna vertebrada, sólo de
pocas especies es verificada la presencia: Lagartija campestre,
Biacco mayor, Colubro leopardino, Conejo salvaje. l resultados importantes
bajo el perfil científico y ambiental se tienen sobre la
fauna invertebrada, acerca de a especie cuál el Coleotterofauna,
que por el escaso antropizzazione de la isla, han colonizado de
ello todos los entornos.
EL
CASTILLO FORTALEZA DE CARLO V
Entre los más imponentes de toda Sicilia sudeste, fue erigido
sobre la parte alta de la isla bajo el reino de Carlo V°, reemplazando
la torre de inspección preexistente, para parar las continuas
incursiones barbáricas en las costas meridionales. Contra
la nueva construcción se encarnizó más veces
el pirata Dragut, que la destruyó reduciéndola a un
cúmulo de ruinas en el 1526. Escasas las noticias relativas
al período de la reconstrucción, ocurridas probablemente
alrededor del 1600. El fuerte fue dotado con una mayor eficiencia
defensiva. Vino sobreelevado del plan de campo a través de
una maciza base, donde fueron creados los alojamientos de los militar.
La entrada es puesta a oriente. En un primer momento os accedió
por un puente levadizo; de construcción siguiente es la escalinata
a dos tramos dispuestos en forma de carta "L." El portal
es superado por un gran escudo de armas raffigurante un águila
imperial. Característico el local del plan bajo conformado
con iglesia parroquial dedicada a lo anunciado, estuvo donde entre
lo otro enterrado algunos difuntos. A través de una escalera
interior se accede a la terraza donde se encuentra un moderno faro;
además es posible de observar una torre que se eleva hasta
15 m.
LA
ESTATUA DE LA VIRGEN GUARDA
La colocación de la estatua de la Virgen
de la isla sobre la punta a sur de Sicilia fue querida por el obispo
de Noto, Mons. Ángel Calabretta. Alto m. 4,50 y pesado kg.
1200, fue realizado por el escultor a florentino Mario Ramplones.
Inicialmente la estatua de la Virgen tuvo que ser puesta en cima
a una estela realizada alargando el rasgo de muro sobre la parte
occidental del castillo pero la superintendencia a los monumentos
de la Sicilia oriental de Catania dio parecer negativo. Se creyó
por lo tanto oportuno colocar la estatua de bronce sobre una nueva
estela, con la cara revuelta hacia el mar, ya que de ello habría
sido la guarda.
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